Los Mini-visores son los oponentes de los super-visores ya que los 'mini' se caracterizan por tener una mirada de muy corto alcance, un modo miope de ver la vida. Justifican todos los errores, no están interesados en mejorar sino en seguir exactamente igual, perpetuando actitudes rígidas, patológicas. Fundamentalmente, están poco dispuestos a corregir actitudes negativas y adquirir nuevos conocimientos. Más bien creen que lo saben todo y que los demás deberían sólo a ellos escucharlos. Tienen más respuestas que preguntas; o bien, se refugian en frases obturantes tales como: qué me van a decir a mí, yo no creo en los psicólogos, a mi edad yo, ya soy así, no se puede cambiar o, simplemente, se quedan callados concurriendo a diversas actividades participando de manera pasiva; están, en realidad, desinteresados y ausentes, repitiendo actitudes características de su dinámica familiar.
PUNTOS A SUPERVISAR
Limpieza, orden, estado de ánimo de los residentes, desempeño de los coordinadores, calidad de la comida, cuidado de los animales, etc.
Los supervisores podrán realizar sus tareas en cualquier día y horario, sin aviso previo. El miembro del equipo que esté en funciones en ese momento deberá permitirle el libre acceso, exceptuando -se entiende- zonas restringidas para el uso privado de las mismas, por ejemplo: residentes descansando, duchándose, etc.
Cada supervisor recibe un entrenamiento previo para realizar la tarea dado que la observación debe ser meticulosa. Si bien tiene una guía orientativa, el primer día es acompañado por un residente antiguo que lo entrenará.
RESULTADOS
Esta actividad terapéutica muestra un resultado altamente satisfactorio, dado que permite a quienes acompañan al residente a:
1- Favorecer el sentimiento de inclusión en el sistema.
2- Adquirir confianza en el sistema de tratamiento.
3- Adquirir tranquilidad respecto tanto del trato que se le brinda a los pacientes como del funcionamiento del Programa en todo momento.
4- Transparencia: los acompañantes, familiares o amigos de los residentes, pueden sumarse a las auditorías que realizan los diversos estamentos pertenecientes a organismos gubernamentales encargados de la derivación y subsidio de personas sin recursos. Como, tanto las auditorias como las supervisiones se realizan sin previo aviso, se favorece la TRANSPARENCIA en el funcionamiento de todas las acciones que se lleven a cabo en el Programa asistencial.
5- En el Libro de Actas deben volcarse tanto los aciertos como los errores. Esto permite que todos participen de la corrección de aquellos objetivos no alcanzados, colaboren con los coordinadores en la observación del funcionamiento de las actividades y funciones, sugieran mejoras en función de su experiencia (por ejemplo, si el supervisor es jardinero hará una mirada técnica al funcionamiento del parque y podrá sugerir procedimientos), evitar que aquellos miembros demandantes busquen errores para boicotear el trabajo; es decir, ayudar a que el sistema sea perfectible sin pretender que sea perfecto.
6- Entrenamiento para luego aplicarlo en el propio sistema familiar y laboral que, frecuentemente, se presenta caótico al principio del tratamiento. |